Aerofoils, la marca que vendía el Audi e-tron foil
Detrás del Audi e-tron foil hubo siempre una empresa bávara, Aerofoils GmbH, que desarrolló y fabricó la tabla y la vendió con ese nombre por un acuerdo con Audi. Ni línea de montaje de automóviles ni filial náutica del grupo: el vínculo era de marca, y en la tienda del fabricante ningún efoil lleva hoy el nombre de Audi. Aun así, ver el nombre de una marca de vehículos escrito sobre una tabla de agua fue de las cosas que más llamaron la atención en este mercado. En Audi, e-tron significa propulsión eléctrica, y ese era justo el mensaje que la tabla llevaba al agua.
Un efoil, si acabas de aterrizar en el tema, es una tabla con hidrofoil y motor eléctrico. A partir de cierta velocidad se levanta sobre el agua por la sustentación del ala sumergida. Vuelas a un palmo de la superficie. En este segmento, premium no es una etiqueta vacía: los modelos caros suelen traer mejores materiales, motores más fuertes y baterías que aguantan más temporadas, y eso se nota en la fiabilidad al cabo de los años.
El premium lo marcan hoy la estadounidense Lift y la australiana Flite, y Aerofoils, con la familia de tablas que nació del Audi e-tron foil, es la alternativa europea dentro de ese grupo. Lo que la separa de las otras dos no son los materiales. Es una decisión técnica que atraviesa toda la gama, de la tabla de competición a la inflable de viaje: el propulsor es de chorro y va carenado, sin hélice expuesta. Hay además un dato de logística: entre los fabricantes premium, Aerofoils es el único que desarrolla y fabrica en Alemania. Lift envía sus tablas desde Estados Unidos. Flite diseña las suyas en Australia y las vende en Europa a través de su propia empresa neerlandesa. Esta marca trabaja desde Baviera, en el centro de Europa.
Puesto en el mapa del mercado, el cuadro queda así: Lift y Flite son los dos nombres grandes del premium clásico de hélice; la sueca Awake llega desde el mundo de los jetboards; Waydoo manda en la gama de precio contenido; y la búlgara SiFly es la recién llegada que, según su propia tienda, monta sus efoils en la UE y aprieta los precios. Su sede en Sofía consta en las condiciones de venta de sifly.global y en el registro de empresas de Bulgaria, que consultamos el 14 de septiembre de 2026. Aerofoils ocupa ahí un sitio propio: premium europeo construido alrededor de un propulsor cerrado. Ni el más barato ni el más rápido. La tabla que dejarías en manos de tu familia sin pensarlo dos veces.
El Audi e-tron foil sobre el agua
Imágenes oficiales de la época en que la tabla se llamaba Audi e-tron foil. La gama de hoy está en aerofoils.com ↗, adonde redirige también el antiguo aerofoils.de.
Propulsión de chorro: qué cambia cuando no hay hélice
En la mayor parte de los efoils, un motor eléctrico montado en el mástil hace girar una hélice abierta bajo el agua. Aerofoils resuelve el empuje de otra manera, igual que ya hacía el Audi e-tron foil: usa un propulsor de chorro completamente carenado. No es una hélice con rejilla. El sistema toma agua por un conducto cerrado y la expulsa a gran velocidad por detrás de la tabla. El empuje nace de ese chorro, no de una pala que gira libre. El rotor, un impulsor alojado dentro de la carcasa, hace su trabajo ahí dentro y no lo alcanzas ni nadando ni manipulando la tabla. Las motos acuáticas funcionan con una idea parecida; Aerofoils la llevó a la escala de un efoil. No queda hélice expuesta que una mano, un pie o una quilla puedan encontrar.
Quien se acerca por primera vez a un efoil pregunta casi siempre lo mismo: «¿Y si me caigo?». Sobre una tabla de hélice abierta, la respuesta honesta incluye varias precauciones. Con el chorro carenado se acorta bastante: caes al agua como caerías de cualquier otra tabla y no hay ninguna pieza en movimiento que puedas tocar. En tierra pasa algo parecido. Un efoil hay que sacarlo del agua, cruzarlo por la orilla y subirlo al vehículo, muchas veces con niños curioseando alrededor. Con el propulsor cerrado, esos momentos cotidianos piden menos vigilancia, y ese detalle, que al principio parece menor, acaba pesando bastante.
Esa decisión de diseño es la que ha hecho que la prensa especializada coloque a esta tabla entre las opciones más recomendables para quien empieza. Pero ningún fabricante publica una prueba comparativa que corone a un efoil como el más seguro, así que ese titular no es un dato, es una impresión repetida. Lo comprobable es el hardware: aquí falta una de las causas habituales de lesión, la hélice al aire. Eso no convierte la máquina en inofensiva.

Quien empieza se cae, y se cae muchas veces: forma parte del aprendizaje. Después de cada caída vuelves nadando a la tabla y te subes, y en esa maniobra las manos y los pies pasan cerca del propulsor. Ahí está el motivo de que el detalle pese tanto. Con hélices abiertas la consigna básica es mantener las extremidades lo más lejos posible del motor y de las alas, y no usar nunca el foil como escalón. El chorro carenado baja ese riesgo desde el propio diseño: puedes subir de forma torpe y aun así no encontrarte con una pala girando.
En cuanto la tabla deja de ser de un solo dueño con práctica, el argumento pesa el doble. En una familia, los niños nadan alrededor de la tabla todo el rato; en escuelas y centros de alquiler, el material cae un día tras otro en manos sin experiencia. Aerofoils cuenta las escuelas, los complejos turísticos y los centros de alquiler entre los clientes para los que construye, y lo justifica con la potencia limitada y el propulsor protegido.
Hay algo que el carenado no cambia: caerse bien es una técnica aparte. Cuando la tabla se descoloca, aprovecha el último instante estable para saltar. Salta siempre de lado o hacia atrás, nunca hacia delante, y pon toda la distancia que puedas entre tu cuerpo y el foil. El ala y el mástil son piezas rígidas y golpean, haya o no piezas giratorias a la vista.
El carenado no sale gratis, y Aerofoils no lo esconde: reconoce que una hélice abierta es físicamente más eficiente que un chorro, porque transforma en empuje más energía eléctrica. Lo que espera es compensarlo de otra manera: más seguridad, nada de par de reacción y una entrega de potencia suave. Cuánto se pierde no lo cuantifica Aerofoils, y las marcas de hélice abierta tampoco dan su cifra, de modo que faltan los dos números que harían posible la comparación. Si vas detrás del rendimiento de competición, prueba varias marcas antes de decidir.
Y lo más importante: el propulsor cerrado no sustituye al equipo de protección. El chaleco va siempre puesto y el casco es muy recomendable. Elige agua lisa y con profundidad suficiente para aprender, y deja distancia de sobra con los bañistas y con cualquier otra embarcación. La vía más rápida y menos accidentada para entrar al deporte sigue siendo aprender con un instructor.

Cinco packs, dos familias de tabla
La gama de 2026 la forman cinco packs repartidos en dos familias de tabla. Por un lado, tres tablas de carbono: Adventure, Performance y Competition. Por otro, dos modelos inflables, la Hyperfly y la Airfly. La Hyperfly ha heredado el papel de la antigua eFoil Scooter. Su barra Hyperbar desmontable lleva integrado el control remoto (el mando) y permite pilotarla como efoil con asidero. Sin la barra y con el control remoto de mano, que se compra aparte, funciona como una tabla clásica. Las cinco llevan un propulsor de chorro carenado: el Hyperdrive ABS, con mástil de carbono de 60 cm, o el Competition eDrive, con uno de 80 cm. La idea de partida recorre así el catálogo entero.
El fabricante se presenta ya simplemente como Aerofoils (dentro del grupo Rosenxt desde 2025), y la etiqueta «Audi e-tron foil» queda como herencia de aquel acuerdo. En una entrada de su blog del 30 de junio de 2026, Aerofoils presenta el Audi e-tron foil como el origen de la familia que vende hoy; revisamos la tienda y esa entrada el 3 de octubre de 2026. El núcleo del producto no ha cambiado: ingeniería muniquesa y propulsor cerrado.
Adventure Aerofoils 2026
El modelo polivalente de carbono de Aerofoils: una tabla de 103 litros con propulsor de chorro carenado y hasta 2 horas de autonomía con la batería grande.
- Tamaño de tabla
- 176 × 72 × 13 cm
- Volumen
- 103 L
- Peso
- tabla 11 kg, pack completo 28,6-33,3 kg
- Batería
- 1130 Wh (Light) o 2120 Wh (Endurance)
- Autonomía
- hasta 1 h (Light) / hasta 2 h (Endurance)
- Tiempo de carga
- carga completa en 1 h 15 min (Light) o 2 h 15 min (Endurance)
- Velocidad máx.
- hasta 50 km/h
- Peso máx. del rider
- 120 kg
- Motor
- propulsor de chorro carenado
- Construcción
- carbono integral
- Precio (orientativo)
- 14 269 EUR
Datos del fabricante (consultados el 5 de julio de 2026). Precios orientativos.
Performance Aerofoils 2026
Una tabla más pequeña y deportiva para riders avanzados: 83 litros, hasta 55 km/h y el mismo propulsor de chorro carenado.
- Tamaño de tabla
- 153 × 67 × 13 cm
- Volumen
- 83 L
- Peso
- tabla 9,2 kg, pack completo 26,8-31,5 kg
- Batería
- 1130 Wh (Light) o 2120 Wh (Endurance)
- Autonomía
- hasta 1 h / hasta 2 h
- Tiempo de carga
- carga completa en 1 h 15 min (Light) o 2 h 15 min (Endurance)
- Velocidad máx.
- hasta 55 km/h
- Peso máx. del rider
- 110 kg
- Motor
- propulsor de chorro carenado
- Construcción
- carbono integral
- Precio (orientativo)
- 14 269 EUR
Datos del fabricante (consultados el 5 de julio de 2026). Precios orientativos.
Competition Aerofoils 2026
La tabla Aerofoils más pequeña y ágil (73 L), para riders expertos que buscan velocidad.
- Tamaño de tabla
- 135 × 63 × 13 cm
- Volumen
- 73 L
- Peso
- tabla 8 kg, pack completo de 26,1 a 29,9 kg (según la batería)
- Batería
- 1130 Wh (Light) o 2120 Wh (Endurance)
- Autonomía
- hasta 1 h / hasta 2 h
- Velocidad máx.
- 55 km/h
- Peso máx. del rider
- 100 kg
- Motor
- propulsor de chorro carenado
- Construcción
- carbono integral
- Precio (orientativo)
- 14 999 EUR
Datos del fabricante (consultados el 12 de septiembre de 2026). Precios orientativos.
Hyperfly Aerofoils 2026
Sucesora del antiguo eFoil Scooter: una tabla inflable de 230 litros con barra Hyperbar desmontable, que se puede usar con ella o sin ella.
- Tamaño de tabla
- 215 × 92 × 15 cm (inflada)
- Volumen
- 230 L
- Peso
- tabla 20,8 kg, pack completo 39,7-43,9 kg
- Batería
- 1130 Wh (Light) o 2120 Wh (Endurance)
- Autonomía
- hasta 1 h / hasta 2 h
- Velocidad máx.
- hasta 50 km/h
- Peso máx. del rider
- 120 kg
- Motor
- propulsor de chorro carenado
- Construcción
- inflable, con barra Hyperbar desmontable
- Precio (orientativo)
- 14 499 EUR
Datos del fabricante (consultados el 5 de julio de 2026). Precios orientativos.
Airfly Aerofoils 2026
Un efoil inflable de viaje: se pliega hasta un formato de 130 × 70 cm y, una vez inflado, se comporta como una tabla rígida.
- Tamaño de tabla
- 173 × 73 × 15 cm (inflada)
- Volumen
- 150 L
- Peso
- tabla 19,3 kg, pack completo 38,2-42,5 kg
- Batería
- 1130 Wh (Light) o 2120 Wh (Endurance)
- Autonomía
- hasta 1 h / hasta 2 h
- Velocidad máx.
- hasta 55 km/h
- Peso máx. del rider
- 110 kg
- Motor
- propulsor de chorro carenado
- Construcción
- inflable
- Precio (orientativo)
- 11 799 EUR
Datos del fabricante (consultados el 5 de julio de 2026). Precios orientativos.
Elijas el modelo que elijas, los puntos de la ficha que deciden la compra son los de cualquier efoil. El primero es el tamaño y el volumen de la tabla: para un principiante, la talla grande, porque una tabla con volumen es más estable y perdona más; una pequeña está pensada para girar corto y correr. El ala sigue la misma lógica: una grande vuela más estable y gasta menos energía. Aerofoils aconseja a quien empieza tomar el ala más grande disponible para su pack, que en la mayoría de los casos es la Freeride 1350 × 400. La Easyride 2000 × 510, todavía mayor, la reserva sobre todo para escuelas y riders de más de 100 kg (unas 220 libras). Un ala pequeña corre más y cuesta más de dominar. Del mástil, el corto va bien para empezar y el largo para riders con horas y agua movida. Queda la capacidad de la batería y el tiempo de carga. Una carga suele dar de 1 a 2 horas de agua. Muchos fabricantes hacen la batería intercambiable, con lo que una segunda batería duplica el tiempo de vuelo del día.
En precio, Aerofoils juega de lleno en el campo premium. Hemos revisado la lista de 2026 del fabricante varias veces, la última el 3 de octubre de 2026, y el abanico no se ha movido. Los packs cuestan de 11 799 EUR a 14 999 EUR con la batería Light y el cargador estándar. En el configurador, ese mismo día, la batería Endurance costaba 1 000 EUR más y el cargador rápido, 500 EUR más. El precio exacto del día lo dan el fabricante y sus distribuidores oficiales. Y si quieres entender cómo se reparte el gasto de un efoil y qué te va a costar mantenerlo, tienes nuestra página de precios de efoil.
¿Cuál de los cinco te encaja?
Para empezar de cero, los puntos de partida naturales son la Hyperfly (con barra) y la Airfly, de mucho volumen y fácil de llevar de viaje. En la línea de carbono, la Adventure es la polivalente y la puerta de entrada que recomienda el propio fabricante, la Performance la opción deportiva y la Competition la tabla para riders con experiencia y hambre de velocidad.
Desliza la tabla para ver el resto de columnas
| Modelo | Precio (orientativo) | Autonomía | Para quién |
|---|---|---|---|
| Adventure | 14 269 EUR | hasta 1 h (Light) / hasta 2 h (Endurance) | Polivalente de carbono desde el primer vuelo |
| Performance | 14 269 EUR | hasta 1 h / hasta 2 h | Deportiva, para riders avanzados |
| Competition | 14 999 EUR | hasta 1 h / hasta 2 h | Orientada a la competición, para riders expertos |
| Hyperfly | 14 499 EUR | hasta 1 h / hasta 2 h | Inflable con barra desmontable, también para principiantes |
| Airfly | 11 799 EUR | hasta 1 h / hasta 2 h | Inflable y fácil de llevar de viaje |
Quién le saca partido a esta tabla
Quien empieza de cero, en primer lugar. El camino de aprendizaje es el de cualquier efoil: primero boca abajo, luego de rodillas y al final de pie. La mayoría navega con soltura tras 4 o 5 horas de práctica, y con experiencia previa en deportes de agua puedes estar volando en 20 minutos. Lo que cambia aquí se juega en la cabeza. Cuando ninguna parte de ti está pendiente de una hélice girando, te caes más relajado y pruebas cosas con más descaro. Esa actitud es justo lo que acelera el aprendizaje.
Los compradores prudentes y las familias. Si la tabla la van a usar varias personas (tu pareja, hijos adolescentes, amigos de visita), la vara de medir no es tu rutina sino la del usuario menos cuidadoso. Una máquina con el propulsor cerrado por diseño se traduce ahí en menos preocupaciones: con niños chapoteando al lado del muelle, sacas la tabla del agua con la cabeza más tranquila.
Los centros de alquiler y los instructores. Para quien alquila, el perfil de riesgo de un efoil es parte de la rutina diaria. La mayoría de los clientes se sube por primera vez en su vida a una tabla así, y la explicación previa dura minutos, no días. Ahí el chorro carenado deja de ser una comodidad y se convierte en un argumento de negocio: menos riesgo para el cliente y menos golpes para el material, que es lo que alarga la vida de una flota. Da igual que la salida sea desde el muelle de una casa de vacaciones o desde la popa de un barco. La seguridad se mide en el momento de menor atención, y alrededor de esa idea está construido todo el producto de Aerofoils.
¿Y para quién no es? Si tu presupuesto es más ajustado, Waydoo da la mejor relación calidad-precio de la gama de entrada (el 3 de octubre de 2026, la mayoría de sus packs en la tienda europea costaban entre 5 807 EUR y 7 500 EUR). Si te atrae el premium clásico de hélice, con su catálogo enorme de accesorios, mira nuestras páginas de Lift y Flite; y si buscas una alternativa montada en la UE por menos dinero, SiFly merece un vistazo. La lista completa de comprobaciones antes de decidir está en la guía de compra de efoil.
Aerofoils dentro del campo premium
Por precio, los packs bávaros están en la misma franja premium que Lift y Flite, por debajo de las configuraciones más caras de las dos. Lo que los separa del resto del grupo es dónde han puesto la ficha. Lift y Flite también venden propulsión de chorro. Lift ofrece un kit LCS Jet con un impulsor que la marca llama totalmente carenado. Flite tiene un sistema Jet C que puede elegirse en lugar de la hélice Prop C en sus tablas ICON y PRO. En las dos marcas el chorro es una opción junto a la hélice. En todos los packs de Aerofoils, en cambio, el chorro carenado es el único propulsor y el cimiento de todo el sistema. La marca se ha jugado la carta de la seguridad de forma literal, y para familias, escuelas y compradores prudentes ese detalle basta muchas veces para cerrar la decisión.
Los modelos actuales de todas las marcas en activo están juntos, uno al lado del otro, en la comparativa de efoils.

De Baviera a tu agua de casa
Aerofoils es el único fabricante premium de la escena que desarrolla y produce en Alemania, mientras Lift envía desde Estados Unidos y Flite diseña sus tablas en Australia y las vende en Europa a través de una empresa neerlandesa de Fliteboard. Cuánto pesa eso depende de dónde navegues. Para un comprador europeo, tener al fabricante en el mismo continente simplifica la logística del servicio técnico, de los recambios y de la garantía. Fuera de Europa, de esas tareas se ocupa la red oficial de distribuidores. En cualquiera de los dos casos, confirma con el fabricante o con tu distribuidor las condiciones vigentes de entrega, distribución y servicio antes de encargar, porque cambian cada cierto tiempo.
Un efoil es eléctrico, silencioso y apenas deja estela, y eso le da ventaja en lagos y bahías donde el ruido de un motor de combustión resulta molesto. La tabla se lleva bien con aguas muy distintas, así que el límite lo pone el sitio, no el material. No hay una norma universal para el efoil. Cada administración decide dónde y cómo se puede usar, así que pregunta antes de tu primera salida. El propulsor cerrado tranquiliza sobre todo cerca de orillas concurridas, aunque lo básico no cambia: deja distancia de sobra con quien esté nadando y asegúrate de que bajo la tabla hay profundidad suficiente.
El calendario también cuenta. En latitudes templadas, el foil rinde mejor en los meses cálidos, y un traje de neopreno alarga la temporada hacia el agua fría; en costas tropicales se navega todo el año. Si tu plan es pasar el día entero en el agua, una batería de repuesto o una parada de carga prevista te salvan la jornada. Una bahía resguardada, un lago de montaña o una cantera inundada a las afueras: agua lisa se encuentra casi en cualquier parte.
Alquila antes de comprar. Una sesión suelta o una clase te enseñan en una tarde lo que ninguna ficha técnica cuenta, y aquí hablamos de una inversión de cinco dígitos. Las tablas con propulsor cerrado funcionan especialmente bien para enseñar. Si te ronda la cabeza un Aerofoils, el heredero del Audi e-tron foil, pregunta con qué marcas trabajan las escuelas y los centros de alquiler de tu zona. La flota cambia según el sitio y según la época.




