Tabla de surf foil con el hydrofoil montado bajo la cola

Surf foil

Volar sobre la ola con un hydrofoil

Qué es el surf foil

Lo primero que cambia es el ruido. Una tabla convencional golpea cada arruga del agua y suena sin parar; en cuanto el ala levanta la tabla, ese ruido se apaga y queda una curva larga y sin peso. El primer vuelo de verdad es justo eso: como si alguien bajara el volumen de golpe.

Las quillas desaparecen. En surf foil lo que va bajo la tabla es un hydrofoil, y el ala que corre por debajo de tus pies genera sustentación suficiente para levantar la tabla entera. A partir de ahí vuelas sobre la superficie en vez de abrirte paso dentro de ella. En el agua solo queda el foil: el roce se desploma, la velocidad sube y los giros piden mucho menos esfuerzo que en una tabla corta.

La idea no es nueva. En 1997, en Maui, Laird Hamilton y otros surfistas de tow-in empezaron a probar el AirChair, un hydrofoil en el que se va sentado, remolcado por una lancha. Hamilton construyó la primera versión para ir de pie en las olas, con botas y fijaciones sobre una tabla pequeña, y al poco tiempo ya entraban en el swell remolcados por una moto acuática. Desde entonces el material no ha dejado de mejorar.

El surf foil compensa a quien insiste: una mezcla de surf, snowboard y vuelo con la que no compite ningún otro deporte de tabla.

Esa sensación es la razón por la que tanta gente aguanta el aprendizaje. Cuántas horas hacen falta hasta volar de forma estable no lo publica ninguna marca, y aquí no vamos a inventar la cifra.

Olas que antes no servían

Una de las mayores ventajas aparece justo cuando la ola se termina. Un surfista rema de vuelta. Tú, en cuanto dominas el pumping, sigues planeando sobre el foil. Esa diferencia cambia la forma de una sesión entera: el tiempo de pie deja de depender de cuántas veces rompa algo aprovechable.

Un foil no busca la pared que rompe, busca la energía que la mueve. Como el ala va bien hundida, se apoya en el empuje que viaja por dentro del agua y no en la cara vertical que necesita una tabla corta. Una marejada blanda y sin forma, de esas que se dan por perdidas antes de mojarse, vuelve a valer. Líneas que nunca llegan a levantarse, reformas sobre el banco de arena, incluso la espuma que queda detrás de una ola ya cerrada: encima de todo eso un foil sigue volando.

Aprender esto en un pico lleno de gente es la peor idea posible: el foil necesita metros libres alrededor y ahí no los va a encontrar. El precio de volar es el espacio. Por eso la mayoría acaba en el tramo vacío de al lado, en el banco exterior que no mira nadie o en el día blando en que el agua se queda sola. A este material le va justo lo que un surfista descarta, y de ahí que muchos surfistas de foil entren al agua en condiciones que antes los habrían dejado en casa.

Ese espacio libre no se mide en metros. Se mide mirando quién hay alrededor antes de entrar, y a veces la respuesta honesta es esperar a otro día.

Ventajas e inconvenientes

Ninguna de estas ventajas llega gratis: todas dan por hecho que ya sabes surfear y que tienes agua libre alrededor.

Volar sobre el agua

Una sensación que no da ningún otro deporte

Se abren sitios nuevos

Sirve la ola diminuta y también la enorme

Recorridos más largos

El pumping enlaza una ola con la siguiente

Más velocidad

Casi no queda resistencia que te frene

Pide experiencia previa en surf

No es un deporte para empezar de cero

Alas con filo

Una caída mala puede provocar heridas graves

Distancia con los demás

Nunca vueles cerca de otras personas

Aprendizaje largo

Equilibrio, fuerza y paciencia

Las piezas que van debajo

Un hydrofoil se arma con cuatro piezas: el mástil, el fuselaje, el ala delantera y el ala trasera. El mástil une la tabla con el sistema de alas que trabaja bajo la superficie. El ala delantera produce casi toda la sustentación, y la trasera, más pequeña y conocida como estabilizador, mantiene el conjunto tranquilo y previsible.

Esas piezas son también las que se cambian. Un mástil corto te deja cerca del agua y perdona más cuando el ala asoma; uno largo compra altura para el agua movida. Un ala delantera grande levanta antes y vuela despacio, que es lo que quiere quien empieza; una pequeña pide más velocidad pero gira más cerrado, y un ala estrecha y de mucho alargamiento cambia parte de ese giro por planeo y por velocidad punta. Con el volumen de la tabla ocurre lo mismo: quien aprende a remar para entrar en la ola arranca con una tabla que flota bien y baja litros a medida que afina la entrada.

Vale la pena mirar la letra pequeña de cada catálogo. Las marcas publican la superficie del ala y su alargamiento, pero rara vez dicen a qué velocidad deja de volar, que es justo el dato con el que un principiante podría comparar dos modelos.

Despegar, aterrizar y hacer pumping

El conjunto entero se comporta como un avión sumergido. Para despegar llevas el peso atrás: el ala delantera aumenta su ángulo de ataque y la tabla empieza a subir. Para aterrizar mueves el peso adelante hasta que la tabla vuelve a apoyarse en el agua. La altura de vuelo no es un ajuste que se elija una vez: la sostienes con correcciones pequeñas y continuas desde los pies, igual que un snowboarder trabaja el canto.

Dos fallos dominan las primeras sesiones. Con demasiado peso atrás, el ala asoma a la superficie, pierde el agarre del agua y la tabla se te cae de debajo. Con demasiado peso adelante, la punta se clava en el agua, la tabla se detiene y tú sigues hacia delante. Los dos son normales, los dos dejan de pasar en cuanto los pies encuentran el punto justo, y los dos duelen bastante menos en olas pequeñas que en cualquier tabla con motor detrás.

Cuando el vuelo ya sale solo, aparece la destreza siguiente, el pumping: un bombeo rítmico que carga y descarga el ala y mantiene el foil arriba sin ninguna ola debajo. Es lo que convierte un recorrido corto en uno largo, porque te deja llevarte la velocidad del final de una ola, cruzar el agua muerta y encontrar la siguiente línea antes de que rompa. También es lo que más tarda en salir, y la señal más clara de que alguien lleva horas de verdad en el agua.

Seguridad en el agua

Quien quiera aprender surf foil necesita antes experiencia sólida de surf, buen equilibrio, algo de fuerza y mucha paciencia. Las alas de un hydrofoil son finas y tienen filo, así que el surf foil puede ser un deporte peligroso: una caída mala puede provocar heridas serias.

Los cantos duros que llevas debajo cortan, y cortan a quien tengas cerca tanto como a ti. Por eso la regla es sencilla: nunca vueles cerca de otras personas, y guarda una distancia generosa con surfistas, bañistas y cualquiera que esté en el agua. Hay una segunda razón, menos evidente. Después de una caída la tabla sigue derivando sola, con las alas escondidas bajo la superficie, donde nadie más las ve.

Ponte siempre casco, chaleco de impacto o de flotación, escarpines y leash. Ese equipo baja mucho el riesgo de lesión y facilita volver a subirte a la tabla. Los riders con horas encima trabajan además la forma de caer: de plano y lejos de la tabla, los brazos por encima de la cabeza al salir a respirar, y la cabeza puesta en dónde quedó el foil antes de asomar.

Lo que está permitido en un sitio puede estar prohibido a pocos kilómetros: comprueba las reglas de tu zona. Y lee también el agua que tienes delante, porque meter un foil en un pico lleno de gente es la forma más rápida de que el deporte deje de ser bienvenido.

Los otros deportes de foil

El surf foil es una rama de una familia entera de disciplinas. Todas montan la misma tecnología de hydrofoil y se diferencian sobre todo por lo que las empuja: efoil (motor eléctrico), kitefoil (el kite), wing foil (un ala hinchable que se sujeta con las manos), SUP foil (el remo) y windfoil (la vela de windsurf). Cada uno se siente distinto bajo los pies. El principio, en cambio, es siempre el mismo: el ala genera sustentación y saca la tabla del agua.

Mucha gente se mueve entre disciplinas, y lo aprendido en una sirve en las otras. El wing foil regala tiempo de vuelo sin necesidad de ola, que es lo más escaso mientras aprendes. En SUP foil ese papel lo cumple el remolque de una lancha. Algunos surfistas de foil usan también un motor de foil assist para despegar y enlazar series los días en que remar no llevaría a ninguna parte; en cuanto están arriba sueltan el acelerador y siguen la ola con sus propias piernas.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el surf foil?

Es surfear con un hydrofoil en lugar de quillas. El ala que va bajo la tabla genera sustentación, la tabla sale del agua y navegas sin que nada roce la superficie. Al desaparecer ese roce sube la velocidad y los giros piden mucho menos esfuerzo que en una tabla corta.

¿Hay que saber surfear antes de probar el surf foil?

Sí. Sin horas de surf detrás no hay por dónde empezar: el foil pide equilibrio, algo de fuerza en las piernas y paciencia para muchas sesiones sin resultado. Quien llega desde el wing foil o desde el SUP foil parte con ventaja, porque ya sabe qué se siente cuando la tabla se levanta bajo los pies.

¿Qué olas sirven para volar con foil?

Sirve cualquier ola que lleve energía dentro, incluso la que ningún surfista se molestaría en remar. El ala trabaja bajo la superficie y aprovecha el empuje que viaja dentro del agua, así que una marejada blanda, una reforma o la espuma de una ola ya cerrada bastan para seguir volando.

¿Es peligroso el surf foil?

Puede serlo. Las alas son finas y tienen filo, y una caída mala provoca cortes serios. El riesgo baja mucho si mantienes distancia con la gente que tienes alrededor, si caes de plano y lejos de la tabla y si eliges sitios con espacio de sobra.

¿Qué equipo de seguridad hace falta?

Casco, chaleco de impacto o de flotación, escarpines y leash. Ese equipo reduce el riesgo de lesión y facilita volver a subirte a la tabla después de una caída.

¿Qué es el pumping y para qué sirve?

Es cargar y descargar el ala con un movimiento rítmico de las piernas para mantener el vuelo sin ninguna ola debajo. Sirve para enlazar series, cruzar el agua muerta y llegar a la siguiente línea antes de que rompa. Es lo último que se aprende.

¿En qué se diferencia el surf foil del efoil?

En la fuente de energía. Un efoil lleva batería, motor y hélice, así que vuela sin viento y sin olas. En surf foil no hay motor: el empuje lo pone la ola y lo mantienen tus piernas.