La marca
X Shore es un astillero sueco que junta la contención del diseño escandinavo con una cadena de propulsión de batería moderna. De ahí salen barcos de recreo premium totalmente eléctricos: embarcaciones abiertas para pasar el día fuera, donde nadie pregunta cuántas literas hay, sino cómo se ve el barco, cuánto silencio hace y qué tal se pasan las horas a bordo.
Dentro del ambiente del barco eléctrico el nombre pesa. La producción está en marcha y las primeras unidades ya están con sus dueños. Si vienes de leer sobre barcos eléctricos y te has topado una y otra vez con la expresión «minimalismo escandinavo», es bastante probable que hablaran de esta marca.
La escuela escandinava se resume en una idea: menos elementos, y cada uno en su sitio. Líneas limpias, una cubierta que se nota pensada, y el esfuerzo puesto en las horas que pasas en el agua antes que en una lista interminable de extras. X Shore le suma la propulsión eléctrica, que bajo los pies no se parece en nada a un motor de explosión. Ni zumbido ni olor a escape. Puedes hablar a velocidad de crucero, poner música y oírla de verdad, o quedarte escuchando el casco y el agua. Ese carácter callado y despejado es lo que le da voz propia a la marca dentro del segmento premium.
X Shore en movimiento
Fotografía oficial y la gama completa: xshore.com ↗

Los modelos
El buque insignia de la gama es el Eelex 8000 y sus cifras hablan solas: motor de 170 kW, batería de 126 kWh, una punta de alrededor de 30 nudos (55 km/h, unas 34 mph) y, a paso tranquilo, cerca de 100 millas náuticas (nm) de autonomía, o sea unos 185 km, 115 millas. Con esa combinación el Eelex 8000 se planta de igual a igual frente a los demás barcos de recreo eléctricos premium.
El precio acompaña al posicionamiento. En el mercado estadounidense el Eelex 8000 arranca en 269 000 USD, y lo que se paga en otros mercados varía con el equipamiento y con las condiciones de cada plaza. Esa cifra es precio de lista del fabricante: sale de xshore.com y la hemos comprobado en 2026, el mismo año en el que la marca empezó a entregar unidades. No es una media de anuncios de reventa ni el número de un intermediario.
Por debajo está el X Shore 1, el modelo compacto de la marca. No hay un precio de lista actual que podamos sostener, así que la cifra se queda fuera a propósito. Ningún catálogo público la trae, y preferimos el hueco antes que un número inventado. Si te interesa el barco pequeño, pídele presupuesto al fabricante.
Conviene leer esas fichas con un día normal de agua delante. Una punta de 30 nudos habla sobre todo de lo que el barco es capaz. La autonomía de un barco eléctrico se estira cuando navegas a ritmo cómodo y económico, y los 185 km que anuncia el fabricante dan por hecho justo ese paseo sin prisa. Aguanta mucho rato a velocidad alta y el consumo se dispara. Ve tranquilo y queda batería para un día entero.
Detrás hay una aritmética sencilla. Divide la capacidad de la batería entre la potencia del motor y salen menos de tres cuartos de hora de navegación a tope. Por eso las millas náuticas se anuncian a paso lento y no a velocidad punta: las dos cifras del catálogo describen dos salidas distintas. X Shore da la autonomía «a ritmo tranquilo», pero no dice a cuántos nudos se mide ese ritmo, así que compararla con la de otro astillero no es directo.
Los dos modelos responden a necesidades distintas. El Eelex 8000 es el buque insignia de tamaño completo, construido alrededor de la potencia bruta y de la cubierta grande; el X Shore 1 es la alternativa compacta para quien quiere la marca una talla por debajo. Elegir entre ellos tiene menos que ver con el número más alto que con qué barco encaja en tus días de agua: la gente que sacas habitualmente y hasta dónde quieres alejarte del amarre.
¿Qué es un dayboat premium?
Un dayboat es lo que dice el nombre: un barco abierto, de cubierta generosa, hecho para días de agua y no para travesías de varias jornadas con camarote. Sueltas amarras por la mañana, te bañas en una bahía resguardada, comes en cubierta, cruzas la tarde siguiendo la orilla y vuelves a puerto al caer el sol. En un barco así el número de literas no viene al caso. Lo que cuenta es la comodidad en cubierta, el sitio para tumbarse al sol y lo bien que se llevan muchas horas a bordo.
La etiqueta «premium y eléctrico» suma dos cosas más. Primero, un nivel de materiales y de acabado: en esta clase el producto son los detalles, las superficies y la ergonomía. Segundo, la propulsión totalmente eléctrica, que al lado de un motor de explosión casi no se nota, sin vibración y sin olor. Un tren eléctrico es también mecánicamente más simple que una instalación de gasolina o de diésel, con menos partes en movimiento que atender. El resultado es un día más calmado a bordo. Nada tapa la conversación y el aire alrededor se mantiene limpio.
En la práctica el formato encaja con quien entiende un buen día de agua como descanso, compañía y silencio. Un paseo lento hacia la puesta de sol, una parada de baño con amigos, una tarde de familia sin prisa: ahí rinde mejor un dayboat eléctrico, y ahí es también donde más molestarían el ruido y los humos de un motor de explosión. Si ese es tu tipo de día en el agua, la categoría pide una mirada de cerca.

En aguas interiores y bahías resguardadas
Por clase de tamaño, los barcos de X Shore caen de lleno en la categoría dayboat, el formato que mejor funciona en aguas interiores y en bahías de costa resguardada: no son yates de altura, sino barcos abiertos para salidas de un día con gente a bordo. Una propulsión callada y sin emisiones le va bien al agua plana y a las orillas tranquilas, y los 185 km que el Eelex 8000 hace a paso cómodo cubren una jornada completa sin sobresaltos.
El motor eléctrico cambia la salida de una forma que no aparece en la ficha. Con el agua plana el ruido de fondo desaparece y lo que queda es el casco. Se oye hablar a la gente en la bañera, se oye el chapoteo en la proa, se oyen los pájaros de la orilla. Al volver no hay olor a combustible en la ropa. Nada de eso cabe en una tabla de especificaciones y es lo primero que nota quien viene de un motor de gasolina. El panorama general de la categoría está en el repaso a los barcos eléctricos.
Con un barco eléctrico la pregunta de infraestructura no es dónde está el surtidor, sino si hay un punto de carga en tu amarre: la toma de tierra en el pantalán ya es equipamiento habitual en muchos puertos deportivos, y la oferta de recarga alrededor de las aguas más navegadas sigue creciendo. Y si la idea de deslizarte por encima de la superficie te llama, échale un vistazo también a nuestra página sobre barcos con hidroala.
Antes de comprar: qué conviene aclarar
Si te estás planteando en serio un dayboat eléctrico premium, hay un puñado de preguntas que conviene cerrar pronto. Ninguna es un defecto del barco. Son las que te dicen si este tipo de embarcación encaja con tus planes y con el uso real que le das al agua.
- Cómo lo vas a usar: ¿te imaginas sobre todo salidas cortas de un día, paradas de baño e invitados a bordo? El formato dayboat está hecho justo para eso. Para travesías largas con camarote y noches a bordo, el barco que quieres es otro.
- Velocidad y autonomía: calcula qué distancias quieres cubrir y a qué ritmo, porque la autonomía se mueve con la velocidad. Navegar tranquilo te lleva mucho más lejos que una jornada entera con el acelerador al máximo.
- Carga: ¿hay un punto de carga adecuado en tu amarre habitual, y encaja la recarga nocturna en el ritmo de tus días?
- Presupuesto: la clase premium viene con precios premium. El buque insignia está arriba del todo, el modelo de entrada queda más al alcance, y las cifras exactas del momento salen siempre de una fuente oficial.
- Disponibilidad y servicio: averigua dónde puedes ver el barco, sacarlo a probar y llevarlo después a mantenimiento. En un barco premium eso pesa tanto como el modelo.
No hace falta que tengas respuesta a todo de entrada. Cuanto más claro tengas tu propio uso del agua, más fácil se vuelve la decisión: si un X Shore, o un dayboat eléctrico en general, tiene sitio en tus días de navegación. El camino más corto a esa claridad no ha cambiado. Ve a ver el barco en persona y, si puedes, sácalo al agua.
X Shore frente al resto del mercado
X Shore no tiene este mercado para sí sola. El interés por los barcos eléctricos ha subido de forma clara en los últimos años, y los análisis del sector apuntan a más crecimiento: cada temporada se suman constructores premium, algunos con el impulso que traen de la industria del automóvil. En esa compañía, el enfoque escandinavo y muy de diseño de X Shore le ha dado una voz reconocible.
Si quieres comparar la marca con otras, Foilfun cubre varios astilleros parecidos. La austriaca Frauscher trabaja el mismo terreno del dayboat premium, y la danesa Rand propone otra lectura, con barcos eléctricos de recreo de trazo muy limpio. Si prefieres hacerte primero una idea del conjunto, en la introducción al barco eléctrico verás en qué fijarte antes de comprometerte.
La versión corta: X Shore no es una rareza suelta, sino una marca bien definida en un mercado que sigue madurando. Quien se plantee hoy un dayboat eléctrico premium hará bien en mirar varios astilleros antes de quedarse con el que encaje con su gusto y con su rutina de navegación. En esa lista X Shore va a aparecer casi seguro.



