Batería del efoil

Capacidad, autonomía, carga y vida útil, con los datos que publican los fabricantes

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Cuánta energía lleva una batería de efoil

En un efoil manda la batería. Es la pieza más pesada del conjunto, la más cara y la que decide cuándo se acaba la sesión. Los packs grandes de hoy guardan entre 2 y 2,6 kilovatios hora y pesan unos 13 a 19 kg. La bicicleta eléctrica sirve para situar esa cifra: la batería más grande de Bosch, la PowerTube 800, guarda 0,8 kWh. Vas de pie sobre la energía de unas tres baterías como esa. La tabla recoge los packs actuales de las marcas principales, con cada cifra tomada de las fichas oficiales.

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Baterías de efoil de un vistazo: datos de fabricante, octubre de 2026
BateríaCapacidadPesoPrecio del repuesto
Lift Gen5 Full Range2,2 kWh13,9 kg3 880 USD
Lift LIFTX Light0,54 kWh5,6 kg2 995 USD
Fliteboard Flitecell Explore2,1 kWh (40 Ah / 52 V nominales)14,5 kg3 960 USD / 3 993 EUR
Fliteboard Flitecell Nano806 Wh6,2 kg2 310 USD / 2 420 EUR
Awake Flex XR 42,55 kWh18,5 kg4 990 EUR sin IVA
Waydoo EVO Powerflight 23002300 Wh (45 Ah)18,8 kg2 899 USD / 2 904 EUR
Aerofoils Endurance (antes Audi e-tron foil)2120 Wh en las fichas de los equipos (2230 Wh en la página de la propia batería)13 kg4 049 EUR
SiFly PowerCell LR44,8 Ah / 58,8 V (SiFly no publica los kWh)sin publicar2 590 USD / 2 399 EUR
Fichas técnicas, manuales de usuario y precios de las tiendas de cada marca, todo consultado el 3 de octubre de 2026. El peso de Waydoo es el que muestra su tienda europea para la variante de 2300 Wh. El tratamiento del IVA en los precios en euros cambia de una marca a otra.

Esos precios de repuesto explican por qué el valor de un efoil completo lo fija la batería y no la tabla: de 2 400 a 5 000 EUR por pack salen entre una cuarta parte y casi la mitad de lo que cuesta el equipo entero. Van desde un 26 % para la Gen5 de Lift frente a un LIFT5 de 14 999 USD hasta un 48 % para el PowerCell LR de SiFly frente a un equipo Rider de 4 999 EUR (los dos precios de SiFly, sin IVA y consultados el 3 de octubre de 2026). En el mercado de segunda mano, el estado de la batería va por delante del estado estético y por delante de qué alas vienen en la caja. Nuestra guía para comprar un efoil usado repasa esas comprobaciones una por una.

Divide capacidad entre peso y los packs de la tabla se separan solos. Con los 2230 Wh y los 13 kg que indica la página de la batería, el Aerofoils Endurance ronda los 172 Wh por kilo (unos 163 con los 2120 Wh de las fichas de los equipos); el Lift Gen5 anda por 158, el Flitecell Explore de Fliteboard por 145, el Awake Flex XR 4 por 138 y el pack de 2300 Wh de Waydoo por 122. SiFly no publica ni los kWh ni el peso del PowerCell LR, así que se queda fuera de la cuenta. Son cifras del pack entero, no de las celdas desnudas. Lo que comparas ahí es tanto la carcasa, la estanqueidad, los conectores y la refrigeración como la química de dentro, y por eso un pack más pesado no es peor por serlo. Sí es peso que bajas al agua y subes de vuelta durante toda la vida de la tabla. Esas dos columnas se leen juntas o no dicen gran cosa.

Los packs ligeros juegan otro partido. El LIFTX Light de Lift guarda 0,54 kWh en 5,6 kg y el Flitecell Nano de Fliteboard, 806 Wh en 6,2 kg: la batería deja de ser un bulto que se levanta con las dos manos y pasa a bajar contigo hasta la orilla junto a la tabla. Lo pagas en minutos de vuelo y también en eficiencia, porque un pack pequeño necesita igualmente carcasa completa y juego completo de conectores, de modo que ese peso fijo se reparte entre menos celdas.

El otro dato que conviene mirar es el voltaje, cuando la marca lo publica. Fliteboard da a la Flitecell Explore 52 V nominales (58,8 V con la carga completa) y a la Nano 50,4 V nominales; SiFly indica 58,8 V para la batería de sus equipos, y los cargadores de Waydoo llegan como máximo a 58,8 V. Lift, Aerofoils y Awake no publican el voltaje de sus packs. Más voltaje mueve la misma potencia con menos corriente, decisión de ingeniería que no se nota bajo los pies. La consecuencia práctica sí importa: packs y cargadores son específicos de cada marca y nada cruza de un fabricante a otro.

La autonomía que da una carga

Las promesas de fábrica van de 25 a 60 minutos con las baterías pequeñas y de hora y media a dos horas y media con los packs grandes. Lift declara una media de 90 minutos para la Gen5. Waydoo EVO y SiFly dan las dos la misma cifra, 120 minutos, y Fliteboard promete hasta dos horas y media con el pack Explore. Comparar esos números tiene un límite claro: casi ninguna marca dice qué rider y qué velocidad los produjeron. SiFly es la excepción, y se agradece. Rider de 75 kg, 15 km/h (unas 9 mph), ala grande, impreso justo al lado de la promesa.

Ya en el agua, tu peso, la velocidad, el tamaño del ala y el estado de la superficie mueven la autonomía mucho más que nada de la ficha técnica. Fliteboard lo reconoce en sus propias preguntas frecuentes: la Flitecell Explore puede pasar de dos horas, pero si vas siempre rápido, o si la tabla toca el agua y vuelve a arrancar una y otra vez, puede vaciarse en menos de una hora. El agua a menos de 10 °C (50 °F) recorta capacidad, así que en las primeras salidas de la temporada la cifra del catálogo no es la que va a organizarte la tarde. Nuestra tabla comparativa de efoils pone las promesas publicadas una al lado de otra.

Volar es el estado eficiente: cuando el foil te levanta, el motor empuja un mástil delgado en lugar de una tabla entera. La resistencia del agua, en cambio, crece de golpe con la velocidad, de manera que los últimos km/h cuestan muchísima más energía que los primeros. De ahí que la misma batería dé respuestas tan distintas a dos riders. Quien sostiene el vuelo durante tramos largos exprime el pack mucho mejor que un principiante que se pasa la sesión despegando, cayendo y arrancando otra vez desde parado. Aprender es lo más caro que se le puede hacer a una batería, y más vale saberlo antes de juzgar la tabla por la primera salida.

Trata la cifra publicada como el mejor caso posible y planifica con tus propios números. Apunta lo que te da un día cualquiera, con la temperatura de agua en la que navegas y con tu peso real, neopreno y chaleco incluidos. Si el objetivo es un día entero en el agua, la única respuesta fiable es un segundo pack, que además es el accesorio más caro que puedes añadir al equipo.

Imagen de estudio de un efoil Waydoo Flyer EVO Pro Plus completo, con su mástil, la cápsula del motor y el ala delantera

Tiempos de carga y cargadores

La carga se hace en un enchufe corriente, siempre con el cargador de la propia marca. Los packs grandes tardan de 1 hora y 45 minutos a 3 horas en llenarse. Con su Fast Charger, Fliteboard carga la Flitecell Explore en 1 hora y 45 minutos, y Aerofoils lleva la Endurance de vacía a llena en 2 horas con el suyo (al 80 % llega en 1 hora y 20 minutos). Lift sitúa su batería Gen5 en 140 minutos (el 80 %, al cabo de una hora aproximadamente) con el cargador que viene con la tabla, y SiFly da hasta 3 horas para el PowerCell LR. La carga lenta va de 3 horas y 30 minutos a 9 horas y, a cambio, se conforma con la potencia limitada de un barco o de un generador. Con el Standard Charger de Aerofoils, de 600 W, la Endurance necesita 3 horas y 30 minutos (5 horas y 30 minutos en su modo suave), y Fliteboard, con su Slow Charger de 6 A, carga la Flitecell Explore en menos de 9 horas. El cargador rápido es una compra seria por sí sola, del orden de 1 000 a 1 300 USD en la mayoría de las marcas; SiFly y Waydoo quedan por debajo. SiFly vende su Smart Charger, que carga con hasta 25 A, por 590 USD (529 EUR sin IVA), y Waydoo su cargador inversor por 880 USD (967 EUR), dos precios consultados en las tiendas de las marcas el 3 de octubre de 2026. Ese cargador de Waydoo es la rareza del grupo: carga el pack y también saca de él corriente alterna de 240 voltios, hasta 1500 W continuos según la marca, con lo que la tabla se convierte en una toma de electricidad a pie de agua.

Los propios datos de Lift dibujan bien la curva de carga de un litio. Sus páginas del LIFT5 y sus preguntas frecuentes ponen el pack Gen5 al 80 % en torno a una hora, las del LIFT5 F hablan de 80 minutos para la misma batería y la ficha de la batería sitúa la carga completa en 140 minutos. El último quinto tarda, así, aproximadamente lo mismo que los cuatro primeros juntos. Aerofoils muestra una curva parecida: su Fast Charger lleva la Endurance al 80 % en 1 hora y 20 minutos y necesita otros 40 minutos para el resto. Ese frenazo en la parte alta del rango es comportamiento normal en un pack de este tamaño, y tiene una lectura útil: si quieres meter una segunda sesión en la misma tarde, organízate con ese 80 % rápido en lugar de esperar a la cola de la curva.

La electricidad no es lo caro de cargar: un pack de 2,3 kWh toma unos 2,3 kWh de la red más una pequeña pérdida de carga, poca cosa al lado de lo que costó la tabla. Lo caro son el equipo y el calendario, porque un cargador atiende a un pack cada vez y dos baterías con un solo cargador significan cargarlas una detrás de otra. Si navegas desde un barco o lejos de cualquier enchufe, el cargador lento para generador deja de parecer la opción aburrida.

Seguridad mientras carga

Las instrucciones de seguridad se parecen mucho de una marca a otra y hay que seguirlas al pie de la letra: cargar solo con el cargador original, en un sitio seco y ventilado, lejos de material inflamable, sobre una superficie plana y no combustible, y nunca dejar el pack cargando sin vigilancia. Deja que la batería se enfríe después de la sesión antes de enchufarla y respeta las temperaturas que marca el fabricante. Los packs de Waydoo no empiezan a cargar si la batería está por debajo de 10 °C (50 °F) o por encima de 45 °C (113 °F). Awake pide una temperatura ambiente de unos 22 °C (71,6 °F) en el cargador y un sitio fresco, por debajo de 30 °C (86 °F), tanto para cargar como para guardar el pack. Awake también quiere un extintor, como mínimo uno de polvo químico ABC o BC, a entre 5 y 15 metros del pack siempre que se cargue o se guarde, con el aviso explícito de que el agua no apaga un fuego de litio.

Awake y Lift dejan por escrito la regla de no cargar sin vigilancia (Aerofoils, en cambio, anuncia el modo suave de sus cargadores justamente para cargar de noche), y la razón es simple: un pack de este tamaño falla deprisa cuando falla. En juego no está solo la batería, sino todo lo que la rodee. Un suelo despejado, unos metros libres alrededor y un detector de humo que funcione salen baratos al lado de lo que cuesta el pack.

Capacidades, voltajes y químicas de celda cambian entre marcas, y con ellas cambian las instrucciones. Más allá de esos puntos comunes, a tu batería la manda su manual: léelo entero una vez antes de la primera carga y guárdalo donde vive el cargador. Hay un caso, eso sí, que no se resuelve en el estante de carga. Si un pack se ha llevado un golpe fuerte, ha bajado más profundo de lo que admite su certificación o sencillamente se ve, suena o huele raro, esa consulta es para el servicio técnico del fabricante.

Viajar con la batería: el techo de 160 Wh

¿La idea era llevarse la tabla en el avión? Malas noticias. Las reglas internacionales de transporte aéreo con las que trabajan las aerolíneas ponen un techo duro a la batería de litio que sube a un avión de pasajeros. Hasta 100 Wh viaja sin trámite; de 100 a 160 Wh hace falta el visto bueno de la aerolínea; por encima de 160 Wh se queda en tierra. Un pack de efoil guarda entre 500 y 2600 Wh, o sea de 3 a 16 veces el límite. Los fabricantes no lo esconden: Fliteboard y SiFly dicen con todas las letras que la batería no puede ir en un vuelo de pasajeros, Awake prohíbe el transporte aéreo por completo, y la guía de baterías de Lift señala la caja Zarges, certificada según las normas DOT, IATA, IMDG y de la ONU para mercancías peligrosas, como la única opción que aprueba para el transporte aéreo.

La lección práctica es sencilla: al efoil se va por carretera. Un pack intacto y de uso particular se mueve así sin complicaciones especiales, aunque lo que se exige para trasladar una batería de litio no es igual en todas partes. Eso se resuelve antes de un viaje largo, nunca en la puerta de embarque. Para un vuelo, las opciones realistas se reducen a dos: mandar la batería por delante como carga o alquilar una tabla en el destino. Esa única restricción condiciona los planes de viaje más de lo que la gente espera, y vale la pena cerrarla pronto. O reservas tabla allí, o asumes que el vuelo y el foil son dos viajes distintos.

Dónde vas a poder navegar cuando llegues es otra pregunta, y esa no tiene respuesta global. Las normas para las tablas con motor cambian de un país a otro y, muchas veces, de un lago o de un tramo de costa a otro: infórmate en tu zona antes de entrar al agua. Y si todavía estás eligiendo tabla, empieza por la batería: la capacidad fija tus minutos, el pack fija buena parte del precio y el cargador decide cómo se organiza tu día. El resto de la decisión lo cubre nuestra guía para comprar un efoil.

Guardarla fuera de temporada

Si navegas donde hay invierno de verdad, la batería pasa más meses guardada que en el agua, y ahí se decide su suerte. Las instrucciones de los fabricantes apuntan todas en la misma dirección aunque los números no coincidan, de modo que el manual de tu marca es el que cuenta: la guía de almacenaje de Lift pide entre el 40 y el 60 % de carga (sus preguntas frecuentes hablan de 30 a 50 % entre sesiones), Fliteboard entre 40 y 60 %, Waydoo entre 40 y 60 %, SiFly entre 30 y 70 %. Awake se sale de la lista con su 80 %. Aerofoils integra en sus packs una función de autodescarga que baja la batería por sí sola hasta un nivel seguro para guardarla. Donde sí coinciden las marcas es en el sitio seco y sin heladas (Lift y Fliteboard dan como ideal de 10 a 25 °C, o de 50 a 77 °F) y en una revisión con recarga cada uno a tres meses.

Una regla es idéntica en todas las marcas: nunca dejes la batería vacía durante la parada. Un pack de litio abandonado a cero durante meses entra en descarga profunda y después puede negarse a aceptar carga. Lift lo dice sin medias tintas: un pack guardado al 20 % o menos puede caer por debajo del corte de su sistema de gestión de batería y quedar irrecuperable, y solo algunos packs en descarga profunda se salvan con un procedimiento especial. Ninguna garantía de fabricante cubre ese daño concreto. Una entrada repetida en el calendario («revisar la batería del efoil», una vez al mes) es el seguro más barato que puedes ponerle a la pieza más cara del equipo.

La lógica detrás de esos porcentajes es coherente aunque las cifras no lo sean. Las marcas piden carga parcial porque una celda de litio sufre menos en la mitad de su rango, y piden un sitio fresco y sin heladas por el mismo motivo. Lo que no hacen es ponerse de acuerdo en la ventana exacta, y por eso copiar el número del manual de otra marca es un mal atajo. El 80 % de Awake y el 40 a 60 % de Lift no pueden ser correctos los dos para el mismo pack. Cada cifra pertenece a la batería para la que se escribió, y lo mismo vale cuando la duda es si tu marca quiere el pack guardado dentro de la tabla o fuera: búscalo en el manual en vez de suponerlo.

En temporada la pregunta se ablanda, pero no desaparece del todo. Tres semanas de mal tiempo entre salidas ya son suficientes para que apliquen las mismas instrucciones, y el hábito que mantiene vivos los packs es aburrido antes que ingenioso: enfriar, guardar en seco, mirar el nivel de carga antes de dejarla parada y poner el recordatorio.

Vida útil y garantía

Suena raro, pero la pregunta obvia, cuánta capacidad queda después de cuántos ciclos, no la responde en público ningún fabricante. Lo que sí se puede leer son las condiciones de garantía, y esas hablan bastante claro. Awake, Waydoo y SiFly ponen la raya en 24 meses o 300 ciclos de carga (en el caso de SiFly, solo dentro de la UE y Norteamérica, porque en el resto del mundo da un año o 300 ciclos; Awake, además, solo acepta una reclamación cuando la capacidad ha caído por debajo del 70 %). Lift es la marca más franca del grupo: trata la batería como consumible, sin ninguna garantía de capacidad, y la garantía que sí existe depende de cargar el pack al menos cada tres meses y de tener el firmware al día. Fliteboard da dos años sin más, batería incluida, y Aerofoils, también dos, con la condición de pasar una revisión de servicio obligatoria a los 12 meses.

Lee esas condiciones antes de comprar y no después. Las exigencias ligadas a intervalos de carga, actualizaciones de firmware y revisiones anuales son obligaciones que hay que cumplir en la vida real, en pleno parón, con la tabla guardada y sin que nadie se acuerde de ella.

Aun así, 300 ciclos son muchísimas salidas. Sal dos veces por semana, todas las semanas, y aún te faltarán casi tres años para llegar a esa cifra. Los packs de litio bajan poco a poco en lugar de romperse de golpe, así que lo primero que notas es que la sesión termina antes que hace un par de temporadas, no que la tabla deje de funcionar. Guardarla con cuidado y usar el cargador de la propia marca son las dos cosas que estiran esa curva. Si compras nueva, el precio de la batería entra en el total desde el principio, y un segundo pack entra en el plan si quieres días enteros en el agua. Esos números los hemos repasado en la página de precios del efoil.

Preguntas frecuentes

¿Cuánta energía guarda la batería de un efoil?

Los packs grandes de hoy guardan entre 2 y 2,6 kWh (Fliteboard Flitecell Explore: 2,1 kWh; Lift Gen5: 2,2 kWh; Waydoo EVO: 2,3 kWh; Awake Flex XR 4: 2,55 kWh) y pesan de 13 a 19 kg, más o menos. Los ligeros guardan de 0,54 a 1,13 kWh con 5,6 a 8,8 kg de peso, y entre unos y otros quedan packs intermedios como la Flitecell Sport de Fliteboard, de 1,6 kWh. Para situar esas cifras sirve la bicicleta eléctrica: la batería más grande de Bosch, la PowerTube 800, guarda 0,8 kWh, así que un pack de efoil grande lleva la energía de unas tres como esa.

¿Cuánto dura una carga?

Las cifras de fábrica van de 25 minutos a 2,5 horas. Con los packs grandes la promesa va de 90 a 150 minutos (Lift Gen5: 90 minutos; Waydoo EVO, SiFly PowerCell LR, Awake Flex XR 4 y Aerofoils Endurance: 120 minutos; Fliteboard Flitecell Explore: hasta 2,5 horas); con los ligeros, de 25 a 60 minutos. El tiempo real depende de tu peso, de la velocidad que lleves y del ala que montes. SiFly es la única marca que imprime junto a la promesa todo el montaje de la prueba: un rider de 75 kg con un ala Cruiser 1900, hélice abierta y una tabla de 100 L, a 15 km/h.

¿Cuánto tarda en cargarse una batería de efoil?

Con un cargador rápido, un pack grande tarda unas 2 horas: el Fast Charger de Fliteboard llena la Flitecell Explore en 1 hora y 45 minutos, y el de Aerofoils, la Endurance en 2 horas. Lift sitúa su pack Gen5 en 140 minutos (el 80 %, en una hora más o menos) con el cargador que viene con la tabla, y SiFly habla de hasta 3 horas. Los cargadores de baja potencia, pensados para barcos y generadores, tardan de 3 horas y 30 minutos a menos de 9 horas. Un cargador rápido cuesta de 1 000 a 1 300 USD en Lift, Fliteboard, Awake y Aerofoils; el Smart Charger de SiFly, de 25 A, sale por 590 USD (529 EUR sin IVA), y el cargador inversor de Waydoo, por 880 USD (tiendas consultadas el 3 de octubre de 2026).

¿Es seguro dejar la batería cargando toda la noche?

Sin vigilancia, no. Awake advierte que nunca hay que dejar su pack cargando sin nadie delante, y Lift, que una batería no debe quedarse cargando sola durante periodos largos. Lift exige además el cargador original, un sitio bien ventilado y nada inflamable cerca. Aerofoils, por su parte, dice que el modo suave de sus cargadores, de 5 horas y 30 minutos, es perfecto para cargar de noche. Awake pide también un extintor de polvo químico a entre 5 y 15 metros del pack y avisa de que el agua no apaga un fuego de litio. El manual de tu propio pack es el documento que manda.

¿Cómo se guarda la batería fuera de temporada y cuánto dura?

Casi todas las marcas piden una carga parcial de entre 40 y 60 % (SiFly admite de 30 a 70 % y Awake es la excepción, con 80 %), un sitio seco y sin heladas, y una revisión cada uno a tres meses; Lift, Waydoo y SiFly piden que sea mensual. La instrucción que repiten todas es la misma: nunca dejes el pack vacío durante meses. Una batería de litio en descarga profunda puede quedar inservible para siempre, y ninguna garantía cubre ese daño. Sobre la duración, ningún fabricante publica cuánta capacidad queda después de cuántos ciclos; lo más parecido a una referencia son las garantías, que en Awake, Waydoo y SiFly (esta, solo en la UE y Norteamérica) terminan a los 24 meses o a los 300 ciclos de carga.

¿Se puede llevar la batería de un efoil en un avión?

No. En vuelos de pasajeros el techo para las baterías de litio queda en 160 Wh aun con el visto bueno de la aerolínea, y los packs de efoil andan entre 500 y 2600 Wh, de 3 a 16 veces ese límite. Los fabricantes que lo dejan por escrito coinciden. Fliteboard y SiFly avisan de que las baterías de vehículos eléctricos no se admiten en aviones de pasajeros, y Awake descarta del todo el transporte aéreo de sus packs. Lift solo aprueba para el avión su caja Zarges, certificada para mercancías peligrosas. Si vuelas a algún sitio para navegar, eso significa mandar el pack por delante como carga o alquilar una tabla al llegar.

¿Cuánto cuesta una batería de repuesto?

Un pack suelto se mueve entre 2 400 y 5 000 EUR según la marca y la capacidad: SiFly pone el PowerCell LR en 2 590 USD, Waydoo el EVO Powerflight 2300 en 2 899 USD, Lift el Gen5 Full Range en 3 880 USD y Awake el Flex XR 4 en 4 990 EUR sin IVA. Eso es entre una cuarta parte y casi la mitad de lo que cuesta un equipo completo (un 26 % en el caso de la Gen5 de Lift frente a un LIFT5 de 14 999 USD, un 48 % en el del pack de SiFly frente a un equipo Rider de 4 999 EUR), y ahí está el motivo de que el estado de la batería sea lo primero que se mira en una tabla de segunda mano.

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