Batería del efoil

Capacidad, autonomía, carga y vida útil, con los datos que publican los fabricantes

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Cuánta energía lleva una batería de efoil

En un efoil manda la batería. Es la pieza más pesada del conjunto, la más cara y la que decide cuándo se acaba la sesión. Los packs grandes de hoy guardan entre 2 y 2,6 kilovatios hora y pesan de 12 a 18 kg. La bicicleta eléctrica sirve para situar esa cifra: las baterías más grandes de ese sector llegan a unos 0,8 kWh. Vas de pie sobre la energía de 3 a 5 baterías de bicicleta eléctrica. La tabla recoge los packs actuales de las marcas principales, con cada cifra tomada de las fichas oficiales.

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Baterías de efoil de un vistazo: datos de fabricante, julio de 2026
BateríaCapacidadPesoPrecio del repuesto
Lift Gen5 Full Range2,2 kWh13,9 kg3 880 USD
Lift LIFTX Light0,54 kWh5,6 kg2 995 USD
Fliteboard Explore Ti2016 Wh (50,4 V / 40 Ah)14,5 kg3 960 USD / 3 927 EUR
Fliteboard Nano Ti806 Wh6,2 kg2 310 USD / 2 380 EUR
Awake Flex XR 42,55 kWh (86,4 V)18,5 kg4 990 EUR sin IVA
Waydoo EVO Powerflight 23002300 Wh (45 Ah)17,7 kg2 899 USD / 2 904 EUR
Aerofoils Endurance (Audi)2230 Wh (44,25 Ah)13,2 kg4 049 EUR
SiFly PowerCell LR2,3 kWh (44,8 Ah / 52 V)12,5 kg2 590 USD / 2 399 EUR
Fichas técnicas oficiales y precios de las tiendas de cada marca (julio de 2026). El tratamiento del IVA en los precios en euros cambia de una marca a otra.

Esos precios de repuesto explican por qué el valor de un efoil completo lo fija la batería y no la tabla: de 2 400 a 5 000 EUR por pack salen al 40 o 45 % de lo que cuesta el equipo entero. En el mercado de segunda mano, el estado de la batería va por delante del estado estético y por delante de qué alas vienen en la caja. Nuestra guía para comprar un efoil usado repasa esas comprobaciones una por una.

Hay dos columnas de la tabla que conviene leer juntas. Divide capacidad entre peso y los packs se separan solos: el SiFly PowerCell LR ronda los 184 Wh por kilo, el Aerofoils Endurance anda por 169, el Lift Gen5 por 158, el Explore Ti de Fliteboard por 139, el Awake Flex XR 4 por 138 y el Waydoo EVO por 130. Son cifras del pack entero, no de las celdas desnudas, así que lo que comparas es tanto la carcasa, la estanqueidad, los conectores y la refrigeración como la química de dentro. Un pack más pesado no es peor por serlo. Sí es peso que bajas al agua y subes de vuelta durante toda la vida de la tabla.

Los packs ligeros juegan otro partido. El LIFTX Light de Lift guarda 0,54 kWh en 5,6 kg y el Nano Ti de Fliteboard, 806 Wh en 6,2 kg: la batería deja de ser un bulto que se levanta con las dos manos y pasa a bajar contigo hasta la orilla junto a la tabla. Lo pagas en minutos de vuelo y también en eficiencia, porque un pack pequeño necesita igualmente carcasa completa y juego completo de conectores, de modo que ese peso fijo se reparte entre menos celdas.

El otro dato que sorprende al comparar marcas es cuánto varía el voltaje. Awake mueve el Flex XR 4 a 86,4 V, mientras que el Explore Ti de Fliteboard se queda en 50,4 V y el PowerCell de SiFly en 52 V. Más voltaje mueve la misma potencia con menos corriente, decisión de ingeniería que no se nota bajo los pies. La consecuencia práctica sí importa: packs y cargadores son específicos de cada marca y nada cruza de un fabricante a otro.

La autonomía que da una carga

Las promesas de fábrica arrancan en 25 a 45 minutos con las baterías pequeñas y llegan a hora y media o dos horas con los packs grandes. Lift declara una media de 90 minutos para la Gen5. Waydoo EVO y SiFly dan las dos la misma cifra, 120 minutos, y Fliteboard promete 2,5 horas y más de 40 km con el pack Explore. Comparar esos números tiene un límite claro: casi ninguna marca dice qué rider y qué velocidad los produjeron. SiFly es la excepción, y se agradece. Rider de 75 kg, 15 km/h, ala grande, impreso justo al lado de la promesa.

Ya en el agua, tu peso, la velocidad, el tamaño del ala y el estado de la superficie mueven la autonomía mucho más que nada de la ficha técnica. Un rider de 100 kg en el modo más deportivo saca del mismo pack la mitad de tiempo que uno de 70 kg navegando tranquilo. El agua a menos de 10 °C (50 °F) recorta capacidad, así que en las primeras salidas de la temporada la cifra del catálogo no es la que va a organizarte la tarde. Nuestra tabla comparativa de efoils pone las promesas publicadas una al lado de otra.

Que la misma batería dé respuestas tan distintas a dos riders tiene explicación. La resistencia del agua crece de golpe con la velocidad, de manera que los últimos km/h cuestan muchísima más energía que los primeros. Volar es el estado eficiente: cuando el foil te levanta, el motor empuja un mástil delgado en lugar de una tabla entera. Quien sostiene el vuelo durante tramos largos exprime el pack mucho mejor que un principiante que se pasa la sesión despegando, cayendo y arrancando otra vez desde parado. Aprender es lo más caro que se le puede hacer a una batería, y vale la pena saberlo antes de juzgar la tabla por la primera salida.

Trata la cifra publicada como el mejor caso posible y planifica con tus propios números. Apunta lo que te da un día cualquiera, con la temperatura de agua en la que navegas y con tu peso real, neopreno y chaleco incluidos. Si el objetivo es un día entero en el agua, la única respuesta fiable es un segundo pack, que además es el accesorio más caro que puedes añadir al equipo.

Tabla de efoil despiezada: la batería que entra en el casco es la pieza más grande

Tiempos de carga y cargadores

La carga se hace en un enchufe corriente, siempre con el cargador de la propia marca. Con cargador rápido, los packs grandes están listos en 1 a 2,5 horas: la batería Gen5 de Lift pasa de vacía a llena en 140 minutos (80 % a los 80 minutos), la Fliteboard Explore tarda 1 hora y 45 minutos y la Aerofoils Endurance, 2 horas. Los cargadores lentos piden de 6 a 9 horas y, a cambio, funcionan con un barco o un generador. El cargador rápido es una compra seria por sí sola, del orden de 1 000 a 1 300 USD. El cargador inversor de Waydoo es la rareza del grupo: carga el pack y también saca de él corriente de 230 voltios, con lo que la tabla se convierte en una toma de electricidad a pie de agua.

Los propios datos de Lift dibujan bien la curva de carga de un litio. El primer 80 % entra en 80 minutos y el quinto restante se lleva otra hora. Ese frenazo en la parte alta del rango es comportamiento normal en un pack de este tamaño, y tiene una lectura útil: si quieres meter una segunda sesión en la misma tarde, organízate con ese 80 % rápido en lugar de esperar a la cola de la curva.

La electricidad apenas se nota en la factura. Un pack de 2,3 kWh toma unos 2,3 kWh de la red más una pequeña pérdida de carga, poca cosa al lado de lo que costó la tabla. Lo caro de cargar son el equipo y el calendario: un cargador atiende a un pack cada vez, de modo que dos baterías y un solo cargador significan cargarlas una detrás de otra. Si navegas desde un barco o lejos de cualquier enchufe, el cargador lento para generador deja de parecer la opción aburrida.

Seguridad mientras carga

Las instrucciones de seguridad se parecen mucho de una marca a otra y hay que seguirlas al pie de la letra: cargar solo con el cargador original, en un sitio seco y ventilado, lejos de material inflamable, sobre una superficie plana y no combustible, y nunca dejar el pack cargando sin vigilancia, mucho menos de noche. Deja que la batería se enfríe después de la sesión antes de enchufarla y respeta la ventana de temperatura que marca el fabricante, habitualmente de 5 a 30 °C (de 41 a 86 °F). Awake añade un paso más y recomienda tener un extintor al alcance del punto de carga, con el aviso explícito de que un fuego de litio jamás se apaga con agua.

La regla de la vigilancia es la que repiten todas, y el motivo no tiene misterio: cuando un pack de este tamaño se tuerce, se tuerce deprisa, y lo que está en juego no es solo la batería sino todo lo que tenga al lado. Un suelo despejado, unos metros de separación y un detector de humo que funcione cuestan poco frente al precio del propio pack.

Más allá de esos puntos comunes, a tu batería la manda su manual. Capacidades, voltajes y químicas de celda cambian entre marcas, y con ellas cambian las instrucciones, así que conviene leerlo entero una vez antes de la primera carga y guardarlo donde vive el cargador. Si un pack se ha llevado un golpe fuerte, ha bajado más profundo de lo que admite su certificación o sencillamente se ve, suena o huele raro, esa es una consulta para el servicio técnico del fabricante y no algo que se resuelva en el estante de carga.

Viajar con la batería: el techo de 160 Wh

¿La idea era llevarse la tabla en el avión? Malas noticias. Las reglas internacionales de transporte aéreo con las que trabajan las aerolíneas, los umbrales de la IATA, ponen un techo duro a las baterías de litio de pasaje: hasta 100 Wh viajan sin trámite, de 100 a 160 Wh hace falta el visto bueno de la aerolínea, y por encima de 160 Wh la batería no sube a un avión de pasajeros. Un pack de efoil guarda entre 500 y 2600 Wh, o sea de 3 a 16 veces el límite. Los fabricantes no lo esconden: Fliteboard y SiFly dicen con todas las letras que la batería no puede ir en un vuelo de pasajeros, Awake prohíbe el transporte aéreo por completo y, según Lift, el pack viaja solo con un transportista certificado para mercancías peligrosas y dentro de su maleta de transporte homologada.

La lección práctica es sencilla: al efoil se va por carretera. Un pack intacto y de uso particular se mueve así sin complicaciones especiales, aunque las condiciones que pone cada transporte no son iguales en todas partes, y eso se resuelve antes de un viaje largo, no en la puerta de embarque. Para un vuelo, las opciones realistas se reducen a dos: mandar la batería por delante como carga o alquilar una tabla en el destino. Esa única restricción condiciona los planes de viaje más de lo que la gente espera, y vale la pena cerrarla pronto. O reservas tabla allí, o asumes que el vuelo y el foil son dos viajes distintos.

Dónde vas a poder navegar cuando llegues es otra pregunta, y esa no tiene respuesta global. Las normas para las tablas con motor cambian de un país a otro y, muchas veces, de un lago o de un tramo de costa a otro: infórmate en tu zona antes de entrar al agua. Y si todavía estás eligiendo tabla, empieza por la batería: la capacidad fija tus minutos, el pack fija buena parte del precio y el cargador decide cómo se organiza tu día. El resto de la decisión lo cubre nuestra guía para comprar un efoil.

Guardarla fuera de temporada

Si navegas donde hay invierno de verdad, la batería pasa más meses guardada que en el agua, y ahí se decide su suerte. Las instrucciones de los fabricantes apuntan todas en la misma dirección aunque los números no coincidan, de modo que el manual de tu marca es el que cuenta: Lift quiere entre el 30 y el 50 % de carga durante el almacenaje, Fliteboard entre 40 y 60 %, Waydoo entre 40 y 60 %, SiFly entre 30 y 70 %. Awake se sale de la lista con su 80 %. Los packs de Aerofoils traen un modo de almacenaje que baja la batería hasta el nivel seguro con pulsar un botón. Donde sí coinciden las marcas es en el sitio seco y sin heladas (lo ideal, de 10 a 25 °C, o de 50 a 77 °F) y en una revisión con recarga cada uno a tres meses.

Una regla es idéntica en todas las marcas: nunca dejes la batería vacía durante la parada. Un pack de litio abandonado a cero durante meses entra en descarga profunda y después es muy probable que se niegue a aceptar carga. Lift lo dice sin medias tintas: a los 9 meses sin atención, dala por perdida. Ninguna garantía de fabricante cubre ese daño concreto. Una entrada repetida en el calendario («revisar la batería del efoil», cada dos meses) es el seguro más barato que puedes ponerle a la pieza más cara del equipo.

La lógica detrás de esos porcentajes es coherente aunque las cifras no lo sean. Las marcas piden carga parcial porque una celda de litio sufre menos en la mitad de su rango, y piden un sitio fresco y sin heladas por el mismo motivo. Lo que no hacen es ponerse de acuerdo en la ventana exacta, y por eso copiar el número del manual de otra marca es un mal atajo. El 80 % de Awake y el 30 a 50 % de Lift no pueden ser correctos los dos para el mismo pack. Cada cifra pertenece a la batería para la que se escribió, y lo mismo vale para si tu marca quiere el pack guardado dentro de la tabla o fuera: búscalo en el manual en vez de suponerlo.

En temporada la pregunta se ablanda, pero no desaparece del todo. Tres semanas de mal tiempo entre salidas ya son suficientes para que apliquen las mismas instrucciones, y el hábito que mantiene vivos los packs es aburrido antes que ingenioso: enfriar, guardar en seco, mirar el nivel de carga antes de dejarla parada y poner el recordatorio.

Vida útil y garantía

Suena raro, pero la pregunta obvia, cuánta capacidad queda después de cuántos ciclos, no tiene respuesta pública en ningún fabricante. Lo que sí se puede leer son las condiciones de garantía, y esas hablan bastante claro. Awake, Waydoo y SiFly ponen la raya en 24 meses o 300 ciclos de carga (Awake, además, solo acepta una reclamación cuando la capacidad ha caído por debajo del 70 %). Lift es la marca más franca del grupo: trata la batería como consumible, sin ninguna garantía de capacidad, y la garantía que sí existe depende de cargar el pack al menos cada tres meses y de tener el firmware al día. Fliteboard da dos años sin más, batería incluida, y en Aerofoils la garantía va atada a una revisión de servicio obligatoria cada 12 meses.

Lee esas condiciones antes de comprar y no después. Las exigencias ligadas a intervalos de carga, actualizaciones de firmware y revisiones anuales son obligaciones que hay que cumplir en la vida real, en pleno parón, con la tabla guardada y sin que nadie se acuerde de ella.

Dicho lo cual, 300 ciclos son muchísimo navegar. Sal dos veces por semana, todas las semanas, y seguirás cerca de tres años de esa cifra. Los packs de litio bajan poco a poco en lugar de romperse de golpe, así que lo primero que notas es que la sesión termina antes que hace un par de temporadas, no que la tabla deje de funcionar. Guardarla con cuidado y usar el cargador de la propia marca son las dos cosas que estiran esa curva. Si compras nueva, el precio de la batería entra en el total desde el principio, y un segundo pack entra en el plan si quieres días enteros en el agua. Esos números los hemos repasado en la página de precios del efoil.

Preguntas frecuentes

¿Cuánta energía guarda la batería de un efoil?

Los packs grandes de hoy guardan entre 2 y 2,6 kWh: Lift Gen5 2,2 kWh, Waydoo EVO 2,3 kWh, SiFly PowerCell 2,3 kWh y Awake XR 2,55 kWh. Los ligeros se quedan entre 0,5 y 1,3 kWh. Para situar esas cifras sirve la bicicleta eléctrica, cuyas baterías más grandes llegan a unos 0,8 kWh: un pack de efoil lleva la energía de 3 a 5 de aquellas, con un peso de 6 a 18 kg.

¿Cuánto dura una carga?

Las cifras de fábrica van de 25 minutos a 2,5 horas. Con los packs grandes la promesa habitual está entre 90 y 135 minutos (Lift Gen5: hasta 90 minutos; Waydoo EVO: 120 minutos; SiFly: 120 minutos); con los ligeros, entre 25 y 60 minutos. El tiempo real depende de tu peso, de la velocidad que lleves y del ala que montes. SiFly es la única marca que publica las condiciones de la prueba: un rider de 75 kg a 15 km/h.

¿Cuánto tarda en cargarse una batería de efoil?

Con un cargador rápido, de 1 a 2 horas. El pack grande Gen5 de Lift se llena en 140 minutos (80 % en 80 minutos), la Fliteboard Explore necesita 105 minutos y la Aerofoils Endurance, 2 horas. Los cargadores estándar piden de 2 a 3 horas, y los lentos, los que aceptan un generador, de 6 a 9 horas. El cargador rápido es una compra aparte: ronda los 1 000 a 1 300 USD.

¿Es seguro dejar la batería cargando toda la noche?

Los fabricantes dicen que no, y sus instrucciones coinciden casi palabra por palabra: cargar solo con el cargador original, en un sitio seco y ventilado, lejos de material inflamable, y nunca dejar el pack cargando sin vigilancia, mucho menos de noche. Awake va un paso más allá y recomienda tener un extintor al alcance del punto de carga, con el aviso de que un fuego de litio jamás se apaga con agua. El manual de tu propio pack es el documento que manda.

¿Cómo se guarda la batería fuera de temporada y cuánto dura?

Casi todas las marcas piden una carga parcial de entre 30 y 60 % (Awake es la excepción, con 80 %), un sitio seco y sin heladas, y una revisión cada uno a tres meses. La instrucción que repiten todas es la misma: nunca dejes el pack vacío durante meses. Lift avisa de que a los 9 meses sin atención la descarga profunda ya está hecha, y ninguna garantía cubre ese daño. Sobre la duración, ningún fabricante publica cuánta capacidad queda después de cuántos ciclos; lo más parecido a una referencia son las garantías, que en Awake, Waydoo y SiFly terminan a los 24 meses o a los 300 ciclos de carga.

¿Se puede llevar la batería de un efoil en un avión?

No. En vuelos de pasajeros el techo para las baterías de litio queda en 160 Wh aun con el visto bueno de la aerolínea, y los packs de efoil andan entre 500 y 2600 Wh, de 3 a 16 veces ese límite. Los fabricantes son unánimes: la batería viaja solo como mercancía peligrosa y con un transportista certificado. Si vuelas a algún sitio para navegar, eso significa mandar el pack por delante como carga o alquilar una tabla al llegar.

¿Cuánto cuesta una batería de repuesto?

Un pack suelto se mueve entre 2 400 y 5 000 EUR según la marca y la capacidad: SiFly pone el PowerCell LR en 2 590 USD, Waydoo el EVO Powerflight 2300 en 2 899 USD, Lift el Gen5 Full Range en 3 880 USD y Awake el Flex XR 4 en 4 990 EUR sin IVA. Eso equivale al 40 o 45 % del precio de un equipo completo, y ahí está el motivo de que el estado de la batería sea lo primero que se mira en una tabla de segunda mano.

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