El Alfastreet 23 Cabin Evo Electric con su cabina, sobre agua plana

Alfastreet

Barcos eléctricos eslovenos pensados para el lago

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La marca

Alfastreet Marine es el nombre que llevaba antes Alfastreet Yachts, astillero esloveno de la empresa Pockaj d.o.o. con sede en Sežana, una pequeña ciudad junto a la frontera italiana. La marca nunca ha mirado al mar abierto. Su catálogo junta los barcos de lago y los barcos de día eléctricos con modelos de motor intraborda y fueraborda, y la apuesta por el agua resguardada explica casi todo lo demás. El astillero habla de lujo, aunque nosotros lo veríamos más bien en la gama media alta. No pelea por la cima del lujo, que es donde se mueve Frauscher. Se queda un escalón por debajo, con un nivel de acabado que sigue siendo exigente.

Conviene decirlo pronto: el astillero no traza una frontera tajante entre el lago y el mar. En su página de presentación habla de la mejor experiencia en cualquier masa de agua, y cada modelo de su serie eléctrica tiene también una versión con motor de combustión. Todos los de su web llevan la categoría de diseño C del marcado CE, pensada para viento de fuerza 6 como máximo y olas de hasta 2 m de altura significativa. El 28 Cabin Electric, por su parte, navega sobre un casco de desplazamiento. Un barco pensado para agua tranquila se comporta de manera distinta a un deportivo hecho para atravesar picado, porque no está peleando contra el estado del mar. Las prioridades se desplazan hacia la marcha silenciosa, la comodidad a velocidad de crucero y un mantenimiento corto. Que es, casi punto por punto, lo que busca la gente después de una semana larga de trabajo.

La pregunta útil es qué compra realmente esa posición de gama media alta. Significa que no tienes que conformarte con un barco de acceso salido de una serie larga ni reunir el presupuesto de algo construido alrededor de la lista de deseos de un solo propietario. Alfastreet trabaja el terreno intermedio, ese en el que los materiales, la carpintería y la comodidad ya están un nivel por encima, pero el barco todavía no se ha convertido en objeto de prestigio con etiqueta hecha a medida. Ese punto medio es más difícil de construir que cualquiera de los dos extremos, porque obliga a decidir qué esquinas no se recortan.

Las versiones eléctricas, dice el astillero, son ideales para lagos y aguas tranquilas, incluidas aquellas donde el motor de combustión está restringido y el eléctrico no. Una página en alemán de su web anterior relacionaba la gama eléctrica con unas normas cada vez más estrictas para los barcos a motor en los lagos de interior, y ya en 2014 uno de los tres barcos de su flota, el Energy 18, era eléctrico. En aguas interiores protegidas, en embalses y en lagos de abastecimiento, la propulsión silenciosa es la única entrada razonable. Esa frontera se traza país por país, incluso agua por agua, y más vale saber de qué lado te deja antes de navegar.

El término barco de día, por si no te dice nada, describe un barco que se mide en horas y no en noches: asientos para un grupo, plataforma de baño, un hueco para las bebidas frías y las toallas, y ningún camarote serio para dormir. Sales una tarde y vuelves al mismo amarre. Ese patrón es justo el que hace que la propulsión eléctrica encaje tan bien en la categoría. Un barco de día rara vez necesita la autonomía de un crucero, y se usa en los sitios donde el ruido de un motor molesta más. Los modelos con cabina de Alfastreet estiran esa definición: el configurador del astillero indica dos camas en cabina para el 23 Cabin Evo, y la ficha del 28 Cabin Electric describe una cama king size y un baño privado.

Alfastreet en el agua

El vídeo sale del canal del propio astillero, Alfastreet Yachts, y muestra el 28 Cabin, que el fabricante anuncia con 8,6 m de eslora (9,8 m de eslora total), 4300 kg en vacío y plazas para hasta 12 adultos. Las fotos y el resto de la gama están en alfastreet-yachts.com.

El Alfastreet 23 Cabin Evo Electric con el hardtop abierto, sobre agua plana

Los modelos

La web actual del astillero, alfastreet-yachts.com, tiene diez fichas de modelo de 6,6 a 10,1 m de eslora total, repartidas entre las series intraborda, fueraborda y eléctrica, y, según el astillero, la mitad de los barcos que ha vendido eran eléctricos. La serie eléctrica la forman cuatro modelos: el 21 Open, el 23 Cabin Evo, el 28 Cabin y el 28 Open. Con el dominio antiguo pasa otra cosa. Cuando abrimos alfastreet-marine.com el 12 de septiembre de 2026, el dominio estaba en venta: un pequeño script redirigía a una página de GoDaddy que lo anunciaba. Ni alfastreetmarine.com ni alfastreet-marine.si llevaban a ninguna web. El astillero no había cerrado, se había mudado. Las capturas archivadas de enero y marzo de 2024 muestran el dominio antiguo redirigiendo a alfastreet-yachts.com, donde la marca sigue hoy como Alfastreet Yachts y con la misma dirección de Sežana. Salvo que digamos otra cosa, las cifras que siguen salen de esa web, consultada el 5 de octubre de 2026.

Dos eléctricos destacan sobre el resto. El compacto y abierto 21 Open Electric (6,3 m de eslora y 6,6 m de eslora total) es el más corto de la serie eléctrica. El 23 Cabin Evo Electric (6,9 m, con 7,8 m de eslora total), más grande, añade cabina. Entre los dos cubren las dos maneras en que la gente usa un barco de esta clase. El antiguo 18 Open ya no figura en la gama; la ficha técnica de 2019 del astillero le daba 5,4 m, o 5,8 m de eslora total.

Desliza la tabla para ver el resto de columnas

El Alfastreet 21 Open Electric y el 23 Cabin Evo Electric, uno al lado del otro
21 Open Electric23 Cabin Evo Electric
Eslora6,3 m6,9 m
Eslora total6,6 m7,8 m
Manga2,3 m2,4 m
Peso en vacío1600 kg2100 kg
Capacidad máxima8 adultos8 adultos
Camas en cabinaNinguna2
ConceptoBarco de día abiertoBarco eléctrico con cabina
Uso habitualSalidas de un día, paradas de bañoSalidas de lago más largas, más comodidad
La tabla sirve para orientarte. Las cifras salen de las fichas de modelo de alfastreet-yachts.com y del configurador en línea del astillero, consultados el 5 de octubre de 2026. El astillero no publica la capacidad de batería de ninguno de los dos, y solo el folleto del 21 Open da una autonomía para la versión eléctrica: hasta 10 horas. El equipamiento y los datos técnicos cambian con la configuración que pidas.

Aquí no aparece ningún precio. Ni la web actual del astillero ni su configurador en línea mostraban uno el 5 de octubre de 2026, cuando consultamos los dos. La web antigua sí publicó precios de partida en 2019, pero sin impuestos y sin motor, así que no dicen nada de lo que cuesta hoy un barco. Cualquier número impreso aquí sería peor que ninguno. Lo sensato es pedir una oferta por escrito al astillero o a un distribuidor que haya vendido la marca, con el motor, la batería y el equipamiento detallados línea por línea. Queda la posición en el mercado, y tampoco es un dato del fabricante: nosotros situamos estos barcos en la gama media alta, mientras que el astillero los vende como lujo.

La tabla de arriba se limita a medidas, peso, plazas y concepto, y no va más allá por un motivo: rellenar más casillas sin una fuente clara sería inventarlas. Tampoco hemos navegado ninguno de estos barcos, así que lo que leas aquí sale de las fichas del fabricante y de la clase de barco a la que pertenecen, no de una prueba nuestra. Los números de tu configuración concreta salen de la conversación con el astillero o con el distribuidor.

Entre los diez modelos que presenta hoy el astillero, una regla sencilla ayuda a orientarse: no compres por eslora, compra por uso. Los abiertos y cortos brillan en salidas espontáneas y de poco esfuerzo. Los de cabina, más largos, se justifican en programas de día completo, donde el espacio protegido cuenta. El equipamiento varía muchísimo entre configuraciones: el mismo modelo parece austero en una versión y generoso en otra, y por eso una hora a bordo te dice más que cualquier ficha técnica.

Subir de clase cambia mucho más que la cifra del espejo de popa. Un barco más largo pesa más, pide un amarre más ancho, se mueve peor por carretera y necesita un par de manos extra para atracar con viento de través. Nada de eso es razón para comprar pequeño, pero todo eso conviene medirlo antes de firmar: el ancho del punto de amarre, la maniobra de aproximación y el vehículo con el que piensas remolcarlo. Con cinta métrica y con tiempo, no el día de la entrega.

Compra para las próximas temporadas, no para el verano pasado. Si hoy salen dos personas a bordo pero la familia o el grupo de amigos está a punto de crecer, un modelo algo mayor y con más sitio es la elección fácil a largo plazo. Lo contrario se sostiene igual de firme: si la respuesta honesta es que haces salidas cortas y ligeras y rara vez te quedas más allá de la cena, un barco más simple y más pequeño te dará más de lo que realmente disfrutas, sin pagar por una capacidad sobre el papel a la que nunca recurres.

Popa del Alfastreet 23 Cabin Evo Electric al anochecer, con la plataforma de baño iluminada

Dónde encaja un Alfastreet

Empieza por el tamaño. La gama actual va de 6,6 a 10,1 m de eslora total, la clase de barco de día: ni tan pequeño que se quede corto para un día entero de familia, ni tan grande que atracar o maniobrar acabe siendo la parte difícil de la salida. Según las cifras del astillero, el 21 Open, el 23 Cabin Evo y el 25 Cabin Evo llevan 8 adultos, y el 28 Cabin, el 28 Open y el 32 Cabin, 12.

Sigue la propulsión. En muchas aguas interiores el barco privado con motor de combustión lo tiene complicado, mientras que el eléctrico entra sin discusión. Ese es el ambiente en el que creció este astillero. Qué significa en el día a día y qué hay que revisar antes de comprar está reunido en nuestra guía del barco eléctrico. Un constructor que ya tenía un barco eléctrico, el Energy 18, entre los tres de su flota de 2014 parte con una ventaja real en ese tipo de agua: lleva más de una década haciendo modelos eléctricos.

Queda la geografía. Sežana, donde el astillero tiene su sede, está en el oeste de Eslovenia, es decir, dentro de la Unión Europea y a un día de viaje por carretera de buena parte del centro y el sur de Europa. Para un comprador europeo eso pesa tanto en la compra como luego, con el barco ya en el agua: una visita a fábrica o una duda de servicio se resuelven de otro modo cuando el astillero está a unas horas y no al otro lado de un océano. Si compras desde más lejos, la pregunta cambia de forma. Ya no cuenta la distancia a la fábrica, sino si hay un distribuidor o un taller autorizado cerca de donde vas a tener el barco, y eso se pregunta antes de pagar el anticipo, no después.

Vista de dron del Alfastreet 23 Cabin Evo Electric desde arriba, con toda la distribución de cubierta a la vista

¿Abierto o con cabina? Cómo decidirlo

Los dos modelos de arriba, el 21 Open Electric abierto y el 23 Cabin Evo Electric con su cabina, marcan las dos direcciones entre las que elige casi cualquier comprador de lago. El tamaño casi nunca es la pregunta real. Pesa mucho más cómo, con quién y durante cuánto tiempo pasas tus días en el agua. Unas cuantas preguntas prácticas lo resuelven rápido:

  • Quién va contigo: con un grupo de adultos, la cubierta abierta y despejada gana siempre; con niños pequeños o con gente de edades mezcladas, la sombra y un rincón resguardado valen mucho más.
  • Cuánto tiempo te quedas fuera: unas horas de baño no le piden al barco nada más allá de asientos y escalerilla, pero en un día completo, o en una salida que se alarga hasta la tarde, tener dónde refugiarse bajo techo pasa a ser un lujo al que ya no quieres renunciar.
  • Sol o sombra: si el plan es bañarse y tomar el sol, el esquema abierto encaja mejor; si quieres aguantar tardes de calor, el espacio cubierto es donde termina sentándose todo el mundo.
  • Guardar y amarrar: un barco más corto y ligero resulta más simple de guardar y de mover, mientras que el de cabina pide más sitio y a menudo un amarre mayor.
  • Comodidad o sencillez: más espacio cerrado y más equipamiento significan más comodidad y también más cosas que atender.

Si tu día de navegación es una salida corta y sin plan entre una orilla y una bahía tranquila, el barco abierto libera justo por lo sencillo que es: subes, sueltas amarras, te bañas, vuelves. Si en cambio te gustan las jornadas completas, aguantar de vez en cuando un chubasco o tener sin más un sitio protegido a bordo, la versión con cabina compensa de sobra su diferencia de precio.

¿Y como barco de familia? Ahí la respuesta viene de la clase antes que de la marca. Con 6,6 a 10,1 m de eslora total y de 8 a 12 adultos a bordo según el astillero, estos barcos están hechos para días largos. Los modelos con cabina añaden sombra y una zona protegida a bordo. Eso cuenta mucho con niños pequeños o con un grupo de edades mezcladas, así que la pregunta familiar casi siempre se resuelve hacia la cabina.

No hay una respuesta correcta en abstracto. La tuya sale de tus propias costumbres, y por eso conviene probar las dos configuraciones antes de decidirte. Unos minutos de salida de prueba zanjan la discusión mejor que semanas comparando fotografías.

Un día a bordo

¿Qué te da un barco de lago eléctrico en un día normal de verano? Lo primero que notas es el silencio. Sin zumbido de motor y sin olor a escape, el agua, el viento y los juncos suenan de otra manera. Mucha gente va al lago buscando justo esa calma, y una propulsión eléctrica silenciosa no se la quita.

Un día tipo se parece a esto: salida lenta por la mañana con el café, sobre agua todavía plana como un cristal; fondeo al mediodía en una bahía resguardada, con baño y comida a bordo; travesía tranquila a la otra orilla a media tarde; y vuelta al puerto al atardecer, sin prisa. Un barco de día está hecho para ese ritmo: lo bastante grande para un programa de día completo, lo bastante pequeño para que salir no se convierta nunca en un proyecto.

Tampoco hace falta que dos días se parezcan. Una mañana entre semana el barco es tuyo y del silencio; una tarde de fin de semana se llena de amigos; una noche en calma sirve de plataforma para una salida al atardecer con invitados. Esa flexibilidad es la que mantiene interesante durante años un barco de lago bien elegido. No queda encerrado en un solo escenario: cambia con la temporada y con quien sube a bordo.

Más allá del silencio, la propulsión eléctrica trae ventajas prácticas sólidas en un lago: nada de olor a combustible en cubierta, vibración casi inexistente y menos piezas en movimiento que reclamen tu atención. La rutina de carga que viene con ella es más sencilla de lo que se imagina la mayoría. Si el barco vive donde hay corriente, lo enchufas en el amarre al volver y dejas que cargue allí. Cuánto tarda una carga completa depende de la batería y del cargador, y el astillero no da cifras de ninguno de los dos ni en sus fichas ni en sus folletos, así que pide ambos datos por escrito. La autonomía, en cambio, no es una cifra fija: una carga rinde mucho más a paso de crucero relajado que a plena potencia sostenida, la misma diferencia que ya conoces en un vehículo eléctrico. Qué exigen exactamente la carga, la autonomía y la planificación del día está desmenuzado en la guía del barco eléctrico. La versión corta: las salidas de lago sin grandes distancias son el perfil que mejor le sienta a estos barcos.

Comprar, servicio y propiedad

Lo más útil que puedes hacer antes de comprar es también lo más simple: sube y llévalo tú. Una salida de prueba te enseña en minutos lo que no enseña ninguna fotografía ni ninguna ficha técnica: lo fácil que resulta gobernarlo, cuánta cubierta queda de verdad cuando hay gente sentada, lo silencioso que va y qué distribución encaja con tus costumbres. Los distribuidores de barcos eléctricos y las ferias grandes son donde aparecen esas ocasiones. Aprovecha una.

El respaldo posterior a la venta hay que pensarlo tanto como el barco. Un barco de lago solo justifica su precio si puedes usarlo sin preocupaciones durante años, y para eso hace falta una red detrás: mantenimiento, repuestos y alguien competente a quien llamar. Todo eso avanza más rápido y con menos fricción cuando el astillero o un taller autorizado quedan de verdad a mano desde donde vive el barco. Es un punto fácil de infravalorar mientras miras fotos de la cubierta, y luego te acompaña todo el tiempo que tengas el barco. Si compras uno de segunda mano, pide al vendedor el manual del propietario, la ficha del motor y de la batería y las condiciones de garantía originales antes de pagar, y lo que falte consúltalo con el astillero: en alfastreet-yachts.com tiene un teléfono y un correo de contacto. Un vendedor que guarda esos papeles te ahorra semanas de búsqueda; uno que no los tiene ya te dice algo de la historia del barco.

Hay unas cuantas preguntas propias de quien tiene barco, y conviene cerrarlas pronto. ¿Dónde va a vivir el barco y qué tamaño de amarre necesitas? ¿Dónde y cómo lo vas a cargar, y tiene tu punto de amarre potencia suficiente para un barco de esta clase? ¿Qué pasa fuera de temporada? El invernaje, el mantenimiento y la puesta a flote siguen existiendo con un barco eléctrico, solo que con otro ritmo: el cuidado de la batería ocupa el lugar de la rutina del motor. Los distribuidores y la comunidad de la navegación eléctrica te resuelven buena parte de todo esto. No tienes que averiguarlo tú solo.

Si acabas de aterrizar en el tema, amplía el campo de visión antes de comprometerte. Compara Alfastreet con marcas como Marian y Greenline para ver dónde queda el astillero esloveno dentro del mercado, y mira también los barcos con foils si te interesa la eficiencia a velocidades altas. Para los fundamentos, desde las cadenas de propulsión hasta lo práctico de tener un barco, el punto de partida es nuestra guía del barco eléctrico.

Preguntas frecuentes

¿Qué es Alfastreet Marine?

Es el antiguo nombre de Alfastreet Yachts, un astillero esloveno que la empresa Pockaj d.o.o. dirige desde Sežana, cerca de Trieste. Su web de entonces, alfastreet-marine.com, era un dominio en venta cuando la abrimos el 12 de septiembre de 2026. En las capturas archivadas de principios de 2024, en cambio, ya redirigía a alfastreet-yachts.com. En esa web nueva, consultada el 5 de octubre de 2026, el astillero presenta diez fichas de modelo de 6,6 a 10,1 m de eslora total. Cuatro de esos modelos son eléctricos: el 21 Open, el 23 Cabin Evo, el 28 Cabin y el 28 Open.

¿Cuánto cuesta un Alfastreet?

Aquí no damos ninguna cifra. Ni la web actual del astillero, alfastreet-yachts.com, ni su configurador en línea mostraban un precio cuando los consultamos el 5 de octubre de 2026. Los precios de partida que publicaba su web antigua en 2019 no incluían impuestos ni motor. La marca se presenta como lujo; lo de gama media alta es lectura nuestra. Un precio real solo sale de una oferta escrita del astillero o de un distribuidor, con el motor, la batería y el equipamiento detallados.

¿Para qué tipo de agua están hechos estos barcos?

Para agua resguardada, no para mar abierto. Todos los modelos de la web del astillero llevan la categoría de diseño C del marcado CE, la que cubre viento de hasta fuerza 6 en la escala Beaufort y una altura de ola significativa de hasta 2 m. El fabricante dirige sus versiones eléctricas a lagos y aguas tranquilas, una descripción que también cumplen los embalses y las bahías protegidas. El propio astillero no separa tanto el lago del mar: cada modelo de su serie eléctrica se vende también con motor de combustión.

¿Dónde puedo ver un Alfastreet en persona?

Empieza por el astillero. Su web, alfastreet-yachts.com, da un teléfono y un correo electrónico, así que puedes preguntar dónde ver o probar un barco. La otra vía es un distribuidor de barcos eléctricos que haya trabajado con la marca. Las ferias náuticas también ayudan: el astillero ya ha expuesto sus barcos en varias, y en una sola tarde de feria comparas varias marcas sin moverte del recinto.

¿Abierto o con cabina?

Depende de cómo uses el barco. Si tus días a bordo son baños cortos entre adultos, el barco de día abierto resulta maravillosamente simple. Si quieres pasar jornadas enteras en el agua, salir con niños pequeños o tener sombra y un rincón donde retirarte, la versión con cabina te da bastante más. Prueba las dos configuraciones en el agua antes de decidirte.

¿Cuánto importa tener cerca al distribuidor y al servicio técnico?

Más de lo que se calcula en el momento de firmar. El mantenimiento, los repuestos y una respuesta técnica solvente llegan antes cuando el astillero o un taller autorizado quedan a una distancia razonable de donde vive el barco. Un barco se tiene durante años, y ahí la pregunta deja de ser abstracta y pasa a ser tu temporada. Antes de comprometerte con una marca, averigua quién se va a ocupar del barco y a qué distancia está. Con Alfastreet, esa pregunta puedes hacérsela directamente al astillero, que publica un teléfono y un correo en su web actual.

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